martes, mayo 09, 2006

El problema de los géneros literarios I

Desde Platón-Aristóteles hasta el siglo XVIII
El concepto de género literario ha ido sufriendo muchas variaciones históricas desde la antigüedad clásica hasta nuestros días y continúa siendo uno de los más difíciles problemas de la estética literaria. De Aguiar e Silva se pregunta si existen o no los géneros literarios, cómo debe ser concebida su existencia y cuál es su función y valor. Desde una perspectiva diacrónica, encontramos muchas respuestas discordantes:

Platón: en el libro III de la República distingue tres grandes divisiones:

a. Poesía mimética o dramática

b. Poesía no mimética o lírica

c. Poesía mixta o épica.

Es esta la primera referencia teórica al problema de los géneros literarios. Sin embargo, en el libro X el filósofo considera como mimética toda poesía. La estética platónica se orienta hacia la abolición de los géneros literarios.

Aristóteles: la primera reflexión honda sobre el tema lo brinda Aristóteles en su Poética (s. IV a.C.). Con ella aparece desarrollada la épica y el drama. Arístoteles fundamenta su división en elementos relativos al contenido (poesía seria o jocosa => Tragedia o comedia) , como a la forma, así por ejemplo: el proceso narrativo usado en la épica o el proceso dramático usado en la tragedia.

Edad Media: se sigue los cánones aristotélicos.

Siglo XVI: Renacimiento. Resurge la antigüedad clásica. Se toma La epístola a los Pisones de Horacio (s.I a.C.). Este texto tuvo influencia durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Horacio concibe los géneros como entidades perfectamente distintas. La bipartición de poesía dramática y narrativa fue sustituida por la tripartición de poesía dramática, èpica y lírica. Aristóteles no estudia la poesía lírica, pero los críticos del siglo XVI, al verse obligados a clasificar obras como Las odas de Horacio que no podían ser englosadas ni en la épica ni en la dramática, siguiendo la Epístola a los pisones defendieron la existencia de un tercer género.

Siglo XVII: El Renacimiento y el Clasicismo francés no se impuso de modo unánime y tanto en el Siglo XVI como XVII se multiplicaron las polémicas en torno a los problemas de la existencia y del valor de los géneros literarios.

El Clasicismo francés aboga por las reglas y concibe el género como unidad eterna, inmutable y rigurosa, delimitada. El Barroco aspira a mayor libertad artística. Desconfía de las reglas inflexibles, concibe el género literario como entidad histórica, capaz de evolucionar. Admite la posibilidad de crear géneros nuevos y fomenta el "hibridismo" de los géneros => Tragicomedia. Se forman dos grupos: los modernos y antiguos. Estos últimos consideran las obras literarias grecolatinas como modelos ideales y niegan la posibilidad de crear nuevos géneros literarios y de establecer nuevas reglas para los tradiciones. En cambio, los modernos defienden la legitimidad de nuevas formas literarias distintas de las griegas y latinas. Admiten que los géneros tradiciones como la poesía épica pueden revestir modalidades nuevas y llegan a afirmar la superioridad de las literaturas modernas frente a las grecolatinas. Para los modernos, las reglas formuladas por Aristóteles y Horacio no representan preceptos válidos intemporalmente, sino que constituyen un cuerpo de normas indisolublemente ligadas a determinadas épocas de la historia y a determinadas experiencias literarias.

La literatura española del siglo XVII (plenamente Barroca) constituye un poderoso centro de resistencia a los preceptos clásicos sobre los géneros literarios, tan patente en las obras de Lope de Vega y Calderón de la Barca.

Siglo XVIII Romanticismo: se retoma Aristóteles a través de la reelaboración de textos de la Edad Media.

Hegel: vuelve sobre la partición de los géneros literarios.

  1. Épica: => narrar. Representa el mundo moral bajo la forma de la realidad exterior. La acción toma forma en un "acontecer", ante el cual se oscurece al poeta para presentar lo objetivo en su propia objetividad. Lo fundamental de la épica es la reproducción de los hechos.
  2. Lírica: Hegel la define como aquella que expresa lo subjetivo. El alma hace entrar en sí misma al conjunto de las cosas exteriores para centralizar el movimiento de su propia vida.
  3. Dramática: Posee el carácter objetivo de la épica y el subjetivo de la lírica. Aúna la épica entendida como acción pura de los personajes y el carácter individual, aunque no se limita a expresar sentimientos, sino que el sentido debe aparecer.

En la primera mitad del siglo XVIII, la doctrina del Clasicismo francés encontró seguidores, en particular con las llamadas corrientes neoclásicas o arcádicas. El movimiento prerromántico alemán Sturn und Drang proclama la rebeldía total contra la teoría clásica de los géneros y de las reglas.

Fuente: Aguiar e Silva. 1972. Teoría de la literatura. Madrid. Gredos.

2 comentarios:

Luciano Sívori dijo...

Excelente resumen!! Me vino muy bien para estudiar =)

Saludos!!

SM dijo...

Un placer, Luciano.
Mis saludos,